1574
23 Mar / 2016

1574

Compartir Facebook Twitter

Entre campañas militares en el Mediterráneo y acantonamientos, Cervantes alternará las obligaciones del soldado con la vida desordenada, los sobresaltos amorosos y la nocturnidad tabernaria. De todas las ciudades italianas, será Nápoles, capital de la Italia española y “la mejor de Europa, y aun de todo el mundo” -en palabras del licenciado Vidriera-, la que acompañará siempre a Cervantes, como recuerdo imborrable de una juventud exaltada.